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Escritoras imprescindibles chilenas,  Escritoras imprescindibles siglo XX

▶️Gabriela Mistral

Gabriela Mistral (1889-1957)

 

 

Quien no conozca a Lucila Godoy Alcayaga, alias Gabriela Mistral, se está perdiendo a uno de los máximos exponentes de la poesía y literatura chilena del siglo XX. La obra de esta escritora imprescindible fue reconocida internacionalmente por su producción poética en 1945, haciéndose con el premio Nobel de Literatura, a la sazón la primera mujer latinoamericana en recibirlo y la segunda persona en toda Latinoamérica. Así mismo, su trabajo en prosa no desmerece la misma repercusión y reconocimiento.

 

Breve biografía de Gabriela Mistral

La vida de Gabriela Mistral comenzaría en Vicuña en la provincia de Elqui, región de Coquimbo en Chile, y murió el 10 de enero de 1957, en la ciudad de Nueva York. Ya en su más tierna infancia comenzó a escribir influenciada por el entorno en el que vivió y creció, como fueron las impresionantes montañas de los Andes en el valle de Elqui, las canciones de cuna de su madre, las ausencias de su padre y la educación de su hermana.

La naturaleza en la que se crío formará parte inherente de su propio universo poético y literario, así como los cuentos, las fábulas y las leyendas de la región, que irá conociendo e interiorizando gracias a su infancia rural y a los relatos que escuchará de viva voz de las gentes del lugar.

En 1901, cuando abandona el valle de Elqui, Lucila encuentra un nuevo amor; la playa, idilio que comienza al trasladarse a la población costera de Coquimbo, donde encontrará un nuevo espacio de paz y libertad en comunión con la naturaleza.

En 1902, a la edad de 13 años, esta escritora chilena escribe sus primeros versos. A la edad de 14 años, trabaja como maestra en la escuela del pueblo, en 1904, conoce al periodista Bernardo Ossadón y con ello el libre acceso a su magnífica biblioteca. Se forma como maestra y entra a formar parte de la escuela de La Cantera, Los Cerrillos y escribe artículos para diferentes periódicos. El que fue su novio, Romelio Ureta, se suicida, y no fueron pocos los que la culparían por esta muerte, culpa que ella negaría.

Continúa posteriormente compaginando sus labores de maestra y escritora con su pasión por la poesía y la prosa, entrando en contacto directo con el mismísimo Rubén Darío, quien publicaría alguna de sus obras.

En 1914, envía Los Sonetos de la Muerte al concurso de Los Juegos Florales de Santiago, ya bajo el nombre de Gabriela Mistral que nunca abandonaría y obteniendo el primer premio. Este pseudónimo vendría a demostrar su admiración por los escritores Gabriel D Annunzio y Federico Mistral.

 

Poesía y prosa de Gabriela Mistral

Como comentábamos al principio de este minúsculo homenaje a esta escritora chilena, no solo su poesía merece respeto y consideración, también la obra de Gabriela Mistral escrita en prosa merece todo tipo de halagos y reconocimientos.

Los que la conocieron bien no dudan en afirmar que su obra en prosa es casi tanto como oírla hablar y caracteriza plenamente su forma de ser. Gabriela Mistral refleja en sus escritos en prosa la preocupación social y educacional que sentía, sus gustos literarios y artísticos y, sobre todo, nos adentra en su personal concepto de belleza, la cual hunde sus raíces en sus propios convencimientos bíblicos.

Aunque es una escritora chilena del siglo XX, se siente muy identificada con los escritos y autores de la Edad Media, así como lo hace con las cualidades espirituales que encuentra en los Evangelios, sin que por todo ello deje de demostrar una hermandad literaria con autores de la talla de Chocano, Darío Dante, Maritaín, Rodó, Nervo, Rolland, Tagore, Tolsto y, en general, con aquellos que demostraban inquietud, preocupación y solidaridad con la especie humana.

La prosa de Gabriela Mistral puede dividirse en tres etapas bien diferenciadas, contando siempre que la prosa epistolar estuvo presente en todas estas épocas sin excepción y que, para los estudiosos y amantes de la obra de esta escritora, representa una fuente inagotable de riqueza y belleza estilística.

La primera de las etapas correspondería a los años 1904-1921 y estaría compuesta básicamente por prosa poética y por poemas en prosa; la segunda, los años comprendidos entre 1922 y 1934 y coincidiría con la publicación de su primer libro, Desolación; y la tercera va de 1935 a 1957, año de su muerte y en el que además de escribir para un amplio surtido de periódicos y revistas, se crea una ley especial por la cual se nombra a Gabriela Mistral Cónsul vitalicio, en respuesta a una petición que firmaron escritores tan reconocidos como el propio Unamuno, Ferrero, Maeterlick o Duhamel.

 

Obras de la escritora chilena Gabriela Mistral

A continuación, os enumeramos algunos de sus obras principales por si te apetece recorrer la trayectoria de esta escritora imprescindible:

  • Desolación (1922)
  • Lecturas para mujeres. Destinadas a la enseñanza del lenguaje (1923)
  • Canciones de niños: rondas, canciones de la tierra, estaciones, religiosas, otras canciones de cuna (1923)
  • Nubes blancas: poesías, y La oración de la maestra (1930)
  • Tala (1938)
  • Antología (1941)
  • Los sonetos de la muerte y otros poemas elegíacos (1952)
  • Lagar (1954)
  • Recados, contando a Chile (1957)

 

Tenéis una edición de “Tala” a “Lagar” en Cátedra, con tapa blanda, muy interesante.  “De » Tala » a » Lagar » hay diferencias y hay continuidades. Si el título » Tala » alude al necesario despojo para emprender la escritura, definido por el corte y la carencia (la tala), » lagar » (lugar donde se pisa la uva) figura como tropo de producción poética que se nutre de restos experienciales y de escrituras anteriores”

 

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