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Escritoras imprescindibles mexicanas,  Escritoras imprescindibles siglo XX

▶️ Amparo Dávila

[Pinos, Zacatecas, México, 1928]

Amparo Dávila, nuestra escritora mexicana, no había sido objeto de análisis y de atención por parte de lectores e investigadores de nuevo hasta hace algunos años.

Tradicionalmente enmarcada en la narrativa de cuentos, se enfatizaba el valor las emociones humanas y la fantasía como los pilares básicos en los que se sustentaba la obra de esta escritora del siglo XX.

En los últimos años varios estudiosos, sobre todo estudiosas, han vuelto a poner el foco en el análisis de su obra literaria desde otros puntos de vista. De ello, hablaremos un poco más adelante.

Desde una edad muy temprana empezó a mostrar un gran interés por la lectura y la escritura, ya que pasaba parte de su tiempo libre en la biblioteca de su padre. Allí, en aquella biblioteca, descubrirá tanto la Divina Comedia de Dante, a través de los grabados de Gustave Doré, junto como la presencia cotidiana de la Muerte, que pasaba al otro lado de la ventana (“[… Me entretenía viendo pasar la muerte…]”[1]

La muerte será uno de los temas omnipresentes a lo largo de su obra; el miedo, asociado a los seres que con ella desfilan, será uno de los hilos conductores de sus cuentos. Amparo Dávila fue la única superviviente de todos sus hermanos, la muerte marca su infancia.

Cuando tenía siete años, se trasladó a San Luis de Potosí junto a sus padres para proseguir con sus estudios de primaria y secundaria. En esos primeros aós comienza a mostrar interés por la obra de Dante, como ya hemos apuntado, construyendo un concepto de miedo en torno a la inquietud de la muerte, cotidianizada.

A su llegada a Potosí se ve afectada por una larga enfermedad que propiciará que se centre en la lectura de la mística española, unos textos que la impresionarían profundamente: Sor Juana Inés de la Cruz, Santa Teresa de Jesús o Fray Luis de León.

Al mismo tiempo, Amparo está leyendo a García Lorca, a los Machado, a Cernuda o a Vicente Aleixandre, en el contexto de la literatura hispanoamericana; o a Shakespeare, Whitman, Camus, Hawthorne, Irving, Kafka o D.H. Lawrence en el panorama internacional. Su bagaje literario es casi inabarcable.

En 1954 se mudará a la ciudad de México para trabajar como secretaria del escritor mexicano Alfonso Reyes.

Doce años más tarde, se unió al Centro Mexicano de Escritores, donde recibió una pensión para que prosiguiese con su profesión de escritora.

En el año 2008, el Palacio de Bellas Artes[2] reconoció la obra de Amparo Dávila, proponiéndola como una de las escritoras mexicanas más influyentes del siglo XX.

Generación del 50

El término de “Generación del Medio siglo” fue acuñado por Wigberto Jiménez Moreno, filósofo, historiador y arqueólogo mexicano, especializado en la el estudio de Historia de los pueblos mesoamericanos.

Esta generación de intelectuales se enmarca entre los nacidos entre 1921 y 1935 eminentemente.

Entre los escritores y escritoras más relevantes de esta generación podemos citar unos cuantos, entre los que se encuentra nuestra escritora mexicana imprescindible: Inés Arredondo, Julieta Campos, Emmanuel Carballo, Salvador Elizondo, Carlos Fuentes, Sergio Galindo, Juan García Ponce, Jorge Ibargüengoitia, Sergio Magaña, Sergio Pitol, Ulalume González de León, Jaime García Terrés, Eduardo Lizalde, Marco Antonio Montes de Oca, Rubén Bonifaz Nuño, Rosario Castellanos, Álvaro Mutis, Jaime Sabines, Tomás Segovia, Gabriel Zaid, Antonio Alatorre, Margit Frenk, José Pascual Buxó, Héctor Azar, Emilio Carballido, Juan José Gurrola, Luisa Josefina Hernández y Vicente Leñero.

Algunas de ellas, de esas escritoras, también las analizaremos en próximas entradas en este foro.

Siguiendo el texto de Armando Pereira[3], podemos establecer un lapso de tiempo comprendido entre 1940 y 1968 en México para los componentes de la llamada generación del 50. Se trata de un momento de transición en la cultura y la política mexicana, marcada por el paso de una cultura rural, heredera de la Revolución Mexicana, preocupada por la problemática social del campesinado y del indígena; y por el trazado de la mirada hacia el panorama exterior, hacia las influencias internacionales, con un punto de vista más urbano y cosmopolita.

De esta manera, esta generación de escritores estará marcada por dos ejes principales: un movimiento claramente nacionalista, por un lado; una clara mirada hacia las influencias internacionales, por el otro.

Estilo literario de nuestra escritora imprescindible

Amparo Dávila se ha caracterizado siempre por contar con un estilo literario único que la ha convertido en una de las escritoras mexicanas imprescindibles del siglo XX. Siempre ha sabido retratar de manera maestra algunas de las emociones humanas más básicas. La angustia, el dolor, la soledad, la muerte y sobre todo el miedo, intentando trasladar las propias experiencias que la escritora vivió durante los primeros años de su vida.

Asimismo, también se puede observar como toda su obra está llena de enigmas y momentos de suspenso, como apunta Irene González Pérez en el análisis que emprende de la obra de nuestra escritora Amparo Dávila: la ambigüedad, el silencio, los espacios cerrados, agobiantes, contribuyen a generar esa atmósfera inquietante de angustia y terror.

En relación a este tema, vinculado a “lo siniestro” es interesante leer el análisis que Irene González Pérez hace de la pertinencia del ensayo de Sigmund Freud[4], donde el psicoanálisis toca la puerta de la literatura.

A su vez, todos los personajes comparten la particularidad de que quieren huir del presente que están viviendo, debido a que son esclavos de su propio pensamiento. Todos ellos, como decimos, son acosados constantemente por males tangibles o son afectados por periodos de locura transitoria.

Otro de los aspectos más reseñables de la obra de Amparo Dávila es cómo trata el omnipresente machismo mexicano[5]. La mayoría de sus cuentos están protagonizados por mujeres que quieren huir de esta lacra social, con el objetivo de sentirse más libres y disponer de más fuerzas para combatirla con sus propios miedos.

Para profundizar en este otro aspecto imprescindible de nuestra escritora mexicana es preceptivo acudir a estudios recientes como el de Marisol Luna Chávez y Víctor Díaz Arciniega, de 2018: La rutina doméstica como figuración siniestra en la obra de Amparo Dávila[6]. En él se nos presenta el ámbito de lo doméstico como nido de sufrimiento íntimo que desemboca en conductas radicales, es la recreación de lo cotidiano y no de lo sobrenatural, lo que nos confronta ante el concepto de vivir o sucumbir.

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Obra de Amparo Dávila

Amparo Dávila empezó escribiendo pequeñas poesías, con las que ya empezó a ganar cierta popularidad. La primera de ellas fue ‘Salmos Bajo la Luna’ (1950). Cuatro años más tarde escribió ‘Meditaciones a la orilla del sueño’, ‘Perfil de Soledades’, y ‘Meditaciones a la Orilla del Sueño’.

Aunque fue justamente en su recopilación de cuentos donde Amparo Dávila ganó el reconocimiento como una de las escritoras imprescindibles del siglo XX. Todo esto gracias a las siguientes obras:

  • ‘Tiempo destrozado’ (1959). Se trata de una compilación de 12 historias de temática psicológica y fantástica. Alguno de los relatos más importantes que se recogen aquí son ‘Fragmento de un Diario’, donde se narra cómo un hombre se autoflagela por el fallecimiento de su mujer. Por su parte, ‘Muerte en el Bosque’ cuenta también la historia de un hombre que se escapa al bosque al sentirse frustrado viviendo en un pequeño apartamento. Por último, en La ‘Señorita Julia’ es cuento con toques terroríficos y fantasmagóricos.
  • ‘Música concreta’ (1964). En esta segunda obra se recogen también los cuentos de ‘Arthur Smith’, ‘Música concreta’, ‘El Jardín de las tumbas’, ‘Detrás de la reja’, ‘El Desayuno’, ‘Matilde Espejo’, ‘Tina Reyes’ y ‘El Espejo’.
  • ‘Árboles Petrificados’ (1977). Aquí también se pueden encontrar una recopilación de cuentos narrativos entre los que destacan: ‘El Patio Cuadrado’, ‘La Rueda‘,‘La Noche‘ de las Guitarras Rotas‘, ‘Garden Party‘, ‘Griselda‘ ,‘El último Verano‘ ,‘Óscar‘, ‘La Carta‘, ‘Estocolmo 3‘, ‘El Pabellón del Descanso‘, ‘El Abrazo‘, y ‘Árboles Petrificados‘.

Algunas de las ediciones de obra de Amparo Dávila, que consideramos más interesantes son las siguientes:

El Huésped y otros relatos siniestros – Editado por Fondo de Cultura Económica en 2018. Recopilación de algunas de las historias más inquietantes creadas por nuestra autora imprescindible. Esta versión ilustrada, orientada a público joven, consigue captar su atención con estas historias perturbadoras.

Cuentos reunidos (Letras mexicanas) – Libro editado, de nuevo, por Fondo de Cultura Económica en 2012. Libro inédito de Amparo Dávila, en el que reafirma ese rigor característico en su prosa.

REFERENCIAS, ARTÍCULOS, ESTUDIOS

Mtra. América Luna Martínez, “Amparo Dávila o la feminidad contrariada” en Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid, 2008 El URL de este documento es

Carlos Gerardo Zermeño Vargas, “Amparo Dávila, bordar en el abismo”, La Colmena: Revista de la Universidad Autónoma del Estado de México, ISSN 1405-6313, Nº. 70, 2011, págs. 114-117

Adriana Álvarez Rivera, Ambigüedad y subversión fantásticas en la narrativa de Amparo Dávila, Tesis doctoral dirigida por Francisca Noguerol Jiménez (dir. tes.). Universidad de Salamanca (2016).

Marisol Luna Chávez, Víctor Díaz Arciniega, “La rutina doméstica como figuración siniestra en la obra de Amparo Dávila” en Sincronía, ISSN-e 1562-384X, Nº. 74, 2018, págs. 205-233.

Claudia L. Gutiérrez Piña,

Amapolas deshojadas o el horror de la maternidad. “El último verano” de Amparo Dávila en Literatura Mexicana,  Vol. 29, Nº. 2, 2018, págs. 133-151

Miguel Carrera Garrido, Silencios y metáforas: analogías en el uso de la ambigüedad en «El huésped» de Amparo Dávila y el cine de terror (pos)moderno.

En Brumal. Revista de Investigación sobre lo Fantástico / Brumal. Research Journal on the Fantastic, ISSN-e 2014-7910, Vol. 6, Nº. 2, 2018 (Ejemplar dedicado a: Horror and the Fantastic / coord. por David Roas), págs. 187-206

Ana Lozano de la Pola: Literatura comparada feminista y estudios Gender and Genre: recorriendo las fronteras de lo fantástico a través de algunos cuentos escritos por mujeres. Tesis doctoral dirigida por Antònia Cabanilles (dir. tes.). Universitat de València (2010).

Armando Pereira, “La generación del medio siglo: un momento de transición de la cultura mexicana” en Instituto de Investigaciones Filológicas, UNAM, Vol 6 núm 1 1995.

Otros documentos de interés

Fragmento de entrevista a Amparo Dávila del FCE. 01/04/2008 entrevista con motivo de su 80 cumpleaños

“Me entretenía viendo pasar la muerte…”

 (Los demonios de Gustave Doré)

* Amparo Dávila, «Apuntes para un ensayo autobiográfico«.  Texto leído por la autora dentro del ciclo «Los narradores ante el público», organizado por el INBA, en 1965.


[1] https://www.youtube.com/watch?v=w9cH5sI8ZPY Fragmento de entrevista a Amparo Dávila del FCE. 01/04/2008 entrevista con motivo de su 80 cumpleaños

“Me entretenía viendo pasar la muerte…”

 (Los demonios de Gustave Doré)

[2] [2] https://www.youtube.com/watch?v=w9cH5sI8ZPY Fragmento de entrevista a Amparo Dávila del FCE. 01/04/2008 ya citada en la anterior nota.

[3] Armando Pereira, “La generación del medio siglo: un momento de transición de la cultura mexicana” en Instituto de Investigaciones Filológicas, UNAM, Vol 6 núm 1, 1995, pp. 187-212

[4] Irene González Pérez, En busca de una poética: análisis de los cuentos de Amparo Dávila (Tesis) UAM 2014.

[5] Adriana Álvarez Rivera, Ambigüedad y subversión fantásticas en la narrativa de Amparo Dávila, Tesis doctoral dirigida por Francisca Noguerol Jiménez (dir. tes.). Universidad de Salamanca (2016).

[6]  Marisol Luna Chávez; Víctor Díaz Arciniega,” La rutina doméstica como figuración siniestra en la obra de Amparo Dávila” en Sincronía Nº. 74, 2018, págs. 205-233

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